AL#12: El Capitalismo de Bandidos, la Guerra y el Espectáculo

(ↄ) InsurGente. & (ↄ) Segundo.
Colectivo Desalienación – Junio 2026

Este análisis nació de una conversación con el (ↄ) Segundo, en las madrugadas de cuando la trinchera aún tenía dos voces. Él ya no está, pero su método, su obsesión por los datos y su ausencia nos obligan a ser más precisos. Va por él, donde sea que esté.

“El que no conoce el mal que gobierna al príncipe, jamás entenderá la miseria del pueblo. Por eso, este expediente no se escribe para ofender, sino para que los que mandan sepan que los miramos. Y los que obedecen, sepan por qué obedecen.”

— Nicolás Maquiavelo (adaptado para el AL#12)

I. El error que no fue tal

Putin no subestimó a Ucrania. Subestimó la capacidad de Occidente para sostener la resistencia. Pero eso no fue un error estratégico: fue un reajuste de expectativas. El verdadero error fue pensar que la economía de guerra se sostenía solo con petróleo y gas. No. Se sostiene con saqueo interno y lealtades forzadas.

Dato clave: Rusia tiene hoy 140 oligarcas en la lista de Forbes, más que antes de la guerra. El conflicto no los empobreció: los reconfiguró. Las sanciones no frenaron la acumulación; la canalizaron hacia adentro, hacia el control de recursos estratégicos y la reconstrucción de ciudades devastadas (Mariúpol, Donetsk, Luhansk). China, India y Turquía se convirtieron en los nuevos socios silenciosos, comprando energía y productos rusos a precios de descuento, mientras el Kremlin consolidaba su poder interno.

II. La nueva nobleza (el clan como estructura de poder)

Según Proekt (medio independiente ruso ya ilegalizado), el 76% de los altos funcionarios del régimen tienen familiares directos en puestos clave del Estado o en empresas estatales (Gazprom, Rosneft, Rostec). No es nepotismo: es restauración dinástica.

El propio Putin encabeza la lista: al menos 24 familiares directos o indirectos ocupan posiciones de poder o controlan activos millonarios. Desde primos que dirigen empresas de construcción naval hasta yernos que manejan fondos de inversión vinculados al Estado. No es una cleptocracia cualquiera. Es una restauración zarista en pleno siglo XXI, disfrazada de meritocracia patriótica.

Un caso concreto: El hijo del ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, recibió contratos millonarios para la reconstrucción de Mariúpol a través de una empresa fantasma registrada en Chipre. La guerra no es solo un negocio para el Estado: es una máquina de producir leales.<

“Maquiavelo escribió que el príncipe debe saber usar la bestia y el hombre. Aquí la bestia es el clan, el parentesco, la sangre. El hombre es el decreto, la ley, la fachada. Pero cuando la bestia devora al hombre, ya no hay república: hay corral.”

III. La materia prima del poder (la hija secreta, el club de striptease y la amante olímpica)

El poder no solo se mide en decretos o tanques. Se mide en testaferros, cuentas opacas y la capacidad de controlar los circuitos del placer y la noche.

Svetlana Krivonogikh (ex empleada de limpieza, hoy multimillonaria). Su hija, Elizaveta Krivonogikh (alias Luiza Rozova) , es considerada la "hija secreta" de Putin. Vive en París, se hace llamar DJ. Su madre posee un club de striptease en San Petersburgo.

Alina Kabaeva (ex gimnasta olímpica, presunta pareja de Putin). Sus fundaciones recibieron 62.5 millones de libras de los fondos excedentes del "Palacio de Putin". Solo el 1% se destinó a ayudar a gimnastas. El resto se evaporó en cuentas opacas en paraísos fiscales.

Conclusión: El dinero sucio, el control de la noche, el proxenetismo y las fundaciones fantasma no son actividades marginales. Son la savia del régimen. Y conectan directamente con el AL#10.5 (el espectáculo como infraestructura de dominación) y el AL#11 (el capitalismo criminal postsoviético).

IV. El caso Tinkov (o cómo silenciar a un oligarca díscolo)

Oleg Tinkov (fundador del banco Tinkoff) criticó la guerra en un post de Instagram. Al día siguiente, el Kremlin llamó a sus socios: "O vende su banco a precio de saldo, o el Estado lo nacionaliza".

Perdió 9 mil millones de dólares. Hoy vive exiliado, sin poder regresar, amenazado con cuentas penales falsas por "quiebra fraudulenta". No es un caso aislado. Mijaíl Fridman, Piotr Aven y otros oligarcas que mantuvieron silencio no corrieron mejor suerte: sus activos fueron congelados, sus empresas intervenidas o transferidas a gerentes leales al Kremlin.

Moraleja: No hay disidencia posible dentro del sistema. La única opción es la lealtad absoluta o la ruina. El silencio no protege; solo retrasa la caída.

V. Los nuevos leales (cómo la guerra creó una nueva hornada de oligarcas)

Las empresas occidentales que huyeron de Rusia (Coca-Cola, McDonald's, Starbucks, etc.) fueron repartidas entre oligarcas fieles al Kremlin.

Los restaurantes McDonald's se convirtieron en "Vkusno i tochka" (Sabroso y punto), operados por un oligarca siberiano con contratos millonarios de suministro al ejército.

Los contratos para la reconstrucción de Mariúpol, Donetsk y otras ciudades devastadas fueron adjudicados a empresas vinculadas a familiares de altos cargos militares y civiles.

Conclusión: La guerra no solo es un negocio para el Estado. Es una máquina de producir nuevos leales y de reciclar capitales que antes dependían de Occidente. El capitalismo de guerra no es una ruptura: es la continuación del saqueo por otros medios.

VI. El nodo central (el modelo de los economistas de Chicago)

El verdadero nodo no es un club nocturno ni una torre de lujo. Es un modelo económico exportado desde la Universidad de Chicago a todo el mundo: desregulación, privatización, recorte del Estado, libre mercado como religión. Los "Chicago Boys" lo aplicaron en Chile con Pinochet. Sus discípulos lo aplicaron en Rusia tras la caída de la URSS, creando a los oligarcas. Y sus herederos lo aplicaron en Ucrania, abriendo la puerta al saqueo interno y externo.

El club "Chicago" en Kiev (Raisa Okipna 3) y la torre "CHICAGO Central House" (Antonovycha 44) no son el nodo. Son síntomas del mismo virus: el capitalismo de bandidos como norma, el espectáculo como anestesia, la corrupción como sistema.

El diagrama que sigue muestra cómo opera ese virus en Ucrania hoy, con nombres, direcciones y capitales.

VII. Diagrama de la red "CHICAGO" (Ucrania)


┌─────────────────────────────────────────────────────────────────────┐
│                        ESPECTÁCULO (Anestesia)                      │
│  ┌─────────────────────────┐          ┌─────────────────────────┐   │
│  │  CLUB "CHICAGO"         │          │  TORRE "CHICAGO"        │   │
│  │  (Raisa Okipna 3)       │          │  Central House          │   │
│  │  • Strip club           │          │  (Antonovycha 44)       │   │
│  │  • Los dormidos bailan  │          │  • Lujo residencial     │   │
│  │  • Captura de datos     │          │  • Fachada de "arte"    │   │
│  └──────────┬──────────────┘          └───────────┬─────────────┘   │
│             │                                      │                │
│             │ (Operador)                           │ (Habitante)    │
│             ▼                                      ▼                │
│  ┌─────────────────────────┐          ┌─────────────────────────┐   │
│  │  CHICAGO 44 LLC         │          │  Andriy Bohdan          │   │
│  │  • Dueño: Andriy        │          │  • Ex-jefe de gabinete  │   │
│  │    Shcherban            │          │    de Zelensky          │   │
│  │  • Capital: 20 USD      │          │  • Dueño de 10 deptos.  │   │
│  └──────────┬──────────────┘          │    en la torre          │   │
│             │                         │  • "Viejo amigo" de     │   │
│             │                         │    Vavrysh              │   │
│             └──────────────┬──────────┘   └───────────┬─────────┘   │
│                            │                          │             │
│                            │ (Mismos dueños reales?)   │ (Amistad)  │
│                            ▼                          ▼             │
│                 ┌─────────────────────┐    ┌─────────────────────┐  │
│                 │  JSC CHICAGO        │    │  SAGA Development   │  │
│                 │  (Fondo de Inversión)│    │  • Dueño: Andriy   │  │
│                 │  • Dueño: Roman     │    │    Vavrysh          │  │
│                 │    Balashov         │    │  • Constructora     │  │
│                 │  • Capital: 3.5M USD│    │  • Acusada de       │  │
│                 └─────────────────────┘    │    estafa masiva    │  │
│                                            └──────────┬──────────┘  │
│                                                       │             │
│                                                       │ (Contrato   │
│                                                       │  de obra)   │
│                                                       ▼             │
│                                            ┌─────────────────────┐  │
│                                            │  Antonovycha 44 LLC │  │
│                                            │  (Terreno)          │  │
│                                            │  Dueña: Olga Kletsko│  │
│                                            └─────────────────────┘  │
└─────────────────────────────────────────────────────────────────────┘

┌─────────────────────────────────────────────────────────────────────┐
│                     EL ESPECTÁCULO DENTRO DEL ESPECTÁCULO           │
│  ┌─────────────────────────────────────────────────────────────┐    │
│  │  ★ La DJ del Zar (Luiza Rozova / Krivonogikh)               │    │
│  │     - Hija no reconocida de Vladimir Putin.                 │    │
│  │     - "Pincha" en clubs de élite (quizás en el "Chicago").  │    │
│  │     - SU TRUCO: Mesa apagada, manos quietas. El "guarro"    │    │
│  │       (Algoritmicbabie) elige los tracks desde un celular.  │    │
│  │     - Vive en París, denuncia a Putin, pero sigue viviendo  │    │
│  │       del lujo del sistema.                                 │    │
│  └─────────────────────────────────────────────────────────────┘    │
└─────────────────────────────────────────────────────────────────────┘

┌─────────────────────────────────────────────────────────────────────┐
│                    LA SANGRE (El Resultado Real)                    │
│                                                                     │
│   Mientras los oligarcas bailan en el club y se toman fotos en la   │
│   torre, abajo (o en Kramatorsk) la gente de a pie:                 │
│                                                                     │
│   ★ Paga impuestos que financian el sistema.                        │
│   ★ Pierde sus ahorros en estafas inmobiliarias (SAGA Development). │
│   ★ Muere bajo los drones (la señora de 84 años en Kramatorsk).     │
│   ★ O baila dormida, creyendo que es libre (los vecinos, nosotros). │
│                                                                     │
│   EL CICLO DEL CAPITAL (según los Hot Wheels):                      │
│   "Los Hot Wheels con el Sol se descomponen: vapor, agua, hielo."   │
│   El dinero también: se evapora en impuestos, se condensa en deuda, │
│   se congela en poder.                                              │
└─────────────────────────────────────────────────────────────────────┘

"Diagrama de la red 'CHICAGO' según registros públicos (OpenDataBot, YouControl, registros de construcción ucranianos) y capturas de pantalla verificadas. El ciclo del capital está basado en la colección particular de Hot Wheels del autor."

VIII. Recuadro especial: La DJ que no pincha

"La nefasta, carnal, ni siquiera es nefasta. Es un títere.

Yo soy DJ. Me ha costado sudor, noches sin dormir y discos rayados aprender el oficio. Por eso, cuando vi los videos de Luiza Rozova —Elizaveta Krivonogikh, la hija no reconocida de Vladimir Putin— supe al instante que era un montaje.

En las capturas de pantalla que tomé, se ve claro el truco: al frente de ella, escondido como un 'guarro', está su handler —su Algoritmicbabie. Desde un celular, él elige los tracks con una app. Ella no decide nada, ni siquiera toca los botones. Las manos le cuelgan, muertas, mientras la música cambia sola.

Unsegundo ‘guarro’ . El algoritmo (o sus handlers) le da 'play' al controlador. Ella solo está ahí, posando.

Su madre, Svetlana Krivonogikh, pasó de limpiar pisos a ser multimillonaria. El patronímico 'Vladimirovna' la delata. Pero Luiza no pincha. Nunca pinchó. Es una marioneta del lujo.

Hoy vive en París, dice que Putin le arruinó la vida y organiza exposiciones de arte anti-guerra. La hija del Zar es el espectáculo del poder, vacío. Igual que los dormidos que bailan en el club, ella baila al ritmo que otros deciden. Solo que ella cobra más caro.

Y yo, que he sudado en cabinas de verdad, te lo digo: sus dedos no mueven nada. Los nuestros sudan sangre. Ella es el símbolo perfecto del capitalismo de bandidos: todo apariencia, nada de sustancia. La música la ponen otros. El poder lo ejerce su padre. Ella solo está ahí, posando."

IX. Cierre

Y en la calle Raisa Okipna 3, los dormidos bailan controlados por su algoritmo. No sé si festejan algo o solo hacen ruido para no despertarse a ellos mismos.

Mientras tanto, en Kramatorsk, una señora de 84 años recibió anoche un dron en su casa. Iba dirigido. No fue error. Su hijo de 64 años murió al lado de ella. Ella sobrevivió, pero con las manos llenas de sangre que no era la suya.

Esa señora paga impuestos. Ustedes también. La diferencia es que los suyos se fueron en balas, en burocracia para los sistemas Patriot que tardan semanas en llegar, en reconstruir lo que hoy ya volvieron a quemar. Los nuestros —los que pagamos acá— se los reparten los oligarcas de siempre: un poco para el baile de hoy, otro poco para el algoritmo del dormido, y el resto para invertir en lo mismo: destruir al pueblo para reconstruirlo después a precio de saqueo. Acá o en Ucrania, da igual. El mecanismo es el mismo.

Me llegó un correo. Camaradas escritores desde la guerra. Gente de a pie. Me pidieron que sus voces fueran escuchadas. No piden más que eso: que no los borren del mapa también en las noticias.

Una de ellas escribió: "Lo único que quiero es que alguien sepa que aquí también amanece, pero el amanecer huele a quemado."

Eso es todo. No piden tropas, no piden dinero. Piden memoria.

Por eso en este AL#12 matamos dos pájaros de un tiro: mostramos cómo los taxes del pueblo financian a los mismos que lo destruyen, y les abrimos la puerta a quienes desde la trinchera escriben para que el mundo no se acostumbre.

Así que esta noche, cuando en el club de la calle Raisa Okipna 3 apaguen el equipo de sonido —y las fotos demuestran que sigue en pie, que el espectáculo no terminó—, ustedes apaguen el teléfono. Y acuérdense de esa mujer de 84 años. Y acuérdense de su propio vecino bailando, controlado por el mismo algoritmo.

El sistema es el mismo. La diferencia no está en el baile, sino en quién aprieta el botón de pausa.

“Maquiavelo dijo que el fin justifica los medios. Pero nosotros hemos visto el fin: una señora de 84 años bajo un dron en Kramatorsk. Unos dormidos bailando en Raisa Okipna. Una DJ que no pincha. Y hemos visto los medios: impuestos que financian la muerte, testaferros con 20 dólares de capital, políticos viviendo en torres de lujo.

Si este es el fin, carnal, entonces nosotros no justificamos nada. Documentamos. Y al documentar, juzgamos.”

X. Pregunta final

¿Hasta cuándo la impunidad será la moneda de cambio?

Nosotros, desde nuestra trinchera, apostamos a que no para siempre. Por eso documentamos, analizamos y compartimos. Porque la desalienación no es un lujo intelectual. Es una necesidad histórica.

Nosotros ya lo apretamos.

XI. Archivo anexo: Hot Wheels (colección particular)

(Aquí van las fotos de los Hot Wheels, en orden o en collage, con el único texto:)

"Los Hot Wheels con el Sol se descomponen: vapor, agua, hielo."

XII. Créditos y nota final

Este análisis es parte de la serie "Las Frecuencias del Colapso" del Colectivo Desalienación.Continuación de AL#10.5 — "El espectáculo no tiene acento" y AL#11 — "Chicago, 1996: El dólar como látigo".

Todo el material factual aquí citado está documentado, desclasificado o proviene de fuentes abiertas verificables.La rabia, esa sí, es completamente nuestra